GoogleAnalytics y Facebook

viernes, 5 de marzo de 2021

Crema de zanahoria

 Hoy os traigo una crema muy fácil de hacer, rica y además muy sana. Es una variante de la "famosa" crema de calabacín que tanto éxito tuvo (y que alguna me ha recordado hoy jeje). Si os soy sincera, de pequeña odiaba la zanahoria...¿porqué? no lo sé muy bien, pero solía retirarla disimuladamente de cada comida. Sin embargo ahora me encanta. Cuando vivimos en Roma, me veía negra para encontrar pimientos morrones para la ensaladilla rusa y decidí probar con la zanahoria cocida (todo un acierto), desde entonces la he ido introduciendo cada vez más y no puede faltar en la nevera. 

Recuerdo que una de mis vecinas (Silvi va por ti), estando embarazada de su primera hija, bajaba siempre un taper con zanahoria pelada y cortada a la piscina... me generó curiosidad y empecé a comerla así y desde entonces, he de reconocer, que es adictivo para mí. A Guillermo (el mayor de mis hijos) le encanta también cruda, y muchos días le pelo una y se la come después de comer. Os dejo con la receta, veréis qué fácil es (en @laflordelazafranvuelve he dejado storie con el proceso, estará hasta mañana al medio día aproximadamente).

Foto y receta por La Flor del Azafrán

Ingredientes 

  •  600gr de zanahoria
  • 1 patata mediana
  • 1 cebolla grande
  •  2 ajos
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1/2 l de agua
  • 1 pastilla de caldo de pollo
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • AOVE

Preparación

 En primer lugar pelaremos la cebolla y los ajos, los picaremos a la brunoise y los echaremos a una cazuela con un chorrito de aceite y una pizca de sal (no hace falta mucha pues luego añadiremos una pastilla de caldo), dejaremos que se rinda y mientras vamos pelando las zanahorias y la patata, las trocearemos y las añadiremos a la cazuela junto con el vino, el agua, la pastilla de caldo, la pimienta y la nuez moscada. Dejaremos que se haga durante un máximo de 20 minutos. A continuación retiraremos un poco de caldo, lo reservamos y dejaremos enfriar. Trituramos una vez se haya enfriado un poco y añadiremos el caldo que teníamos reservado en caso de ser necesario (lo quedaremos con la textura que más nos guste).

Quiche de salmón y puerros

Después de casi 6 años, vuelvo a retomar el blog con muchísima ilusión y motivación. Me dio mucha pena dejarlo, pero la verdad es que no tenía mucho tiempo para dedicarle. Ahora, la intención es volver a compartir nuevas recetas y así poder hacer menús más variados en casa, ya que con eso de que no tenemos reuniones de amigos y familiares, no hago tantos aperitivos, y al final siempre acabas haciendo lo mismo para comer. Además he creado una cuenta de Instagram donde iré grabando (cuando pueda) lo que voy haciendo para comer o cenar (@laflordelazafranvuelve)

Hoy os traigo una quiche, hacía años que no hacía una y ha quedado buenísima. La noche anterior había sacado salmón y tenía puerro congelado. No tenía claro qué iba a hacer con el salmón, porque últimamente a mi marido le sienta un poco mal... por eso pensé que si lo hacía de este modo que es más suave, salvaría ese problema (me equivoqué porque definitivamente le está empezando a sentar mal, al menos el fresco). 

Paso a poneros la receta.

  

Ingredientes

Foto y receta por La Flor del Azafrán

  • Masa de hojaldre (puede ser de quiche o de empanada)
  • 3 puerros medianos
  • 2 filetes en rodajas de salmón
  • 3 huevos
  • 1 vaso de leche desnatada
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • Piñones
  • Hierbas provenzales
  • AOVE

 Preparación

En primer lugar precalentaremos el horno a 180º, pondremos la masa en un molde con un poco de mantequilla para que se despegue luego mejor. 

Batimos los huevos, pintamos la masa y la pinchamos para que no suba. Pondremos un papel de horno sobre la masa y le añadimos peso (garbanzos, lentejas, judías...) para que no suba y la metemos tal cual en el horno durante unos 20 minutos y la sacamos.

Pasamos a preparar el relleno: para ello picamos el puerro y lo sofreímos en una sartén (yo prefiero picarlo muy muy pequeñito para que apenas se note). Por otro lado, en el bol donde tenemos los huevos batidos, ponemos la leche, la pimienta,  la nuez moscada y mezclamos.

El salmón lo tendremos limpio de espinas y piel y troceado en daditos que iremos incorporando al bol de la mezcla junto con el puerro. A continuación tostaremos unos piñones en una sartén y los añadiremos; espolvorearemos unas hierbas provenzales y verteremos este relleno en la masa. Meteremos todo en el horno durante una media hora a 180º. Comprobaremos que está listo cuando pinchemos con un cuchillo y éste salga limpio.